PRD y PRI: la alianza menos probable será el escenario posible

Texto: Margena de la O

Fotografía: Amapola Periodismo

8 de agosto del 2020

Chilpancingo

 

Gran parte del papel que el PRD jugará en la elección del 2021 se define con su renovación del Consejo Estatal ocurrida hace unos días y, para cómo se mueven los líderes de las corrientes internas más fuertes del partido, una alianza con el PRI es un escenario de altas posibilidades.

 

El Consejo Estatal es su máximo órgano, de acuerdo con los estatutos del partido. Los consejeros eligen, entre otras cosas, a los integrantes del Comité Ejecutivo Estatal (CEE) o la dirigencia del partido, y las candidaturas y alianzas en tiempos de elección.

 

El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) pidió al partido renovar sus órganos de dirección, porque desde 2014 no lo hacían mediante elección; debieron reemplazar su estructura en esos términos en 2017, después de los tres años reglamentarios.

 

El PRD en Guerrero emitió su convocatoria para renovar el Consejo Estatal. Desde la estructura nacional del partido, según la versión del líder de una de las corrientes internas del PRD, les pidieron ponerse de acuerdo para integrar una planilla única, con el argumento de la contingencia sanitaria.

 

Los líderes de las corrientes del partido en Guerrero resolvieron constituir esta planilla según su número de simpatizantes sumados hasta la última campaña de afiliación que cerró en diciembre pasado. De acuerdo con el líder de la corriente Nueva Mayoría (NM), Evodio Veláquez Aguirre, entre todas las expresiones afiliaron al partido a unos 200,000 simpatizantes.

 

 

La dirigencia nacional del PRD, informaron a la prensa los dirigentes de las corrientes, les aprobó a finales de julio el formato de planillas únicas.

 

En resumen, los 84 consejeros se designaron según la fuerza que representan los grupos políticos, pero lo formalizarán con la primera sesión que tengan y que, al parecer, no pasará de la siguiente semana, porque ya les urge definir a los integrantes de la dirigencia estatal.

 

El número de simpatizantes indica que el primer sitio es para Nueva Mayoría de Velázquez Aguirre, el ex alcalde de Acapulco; el segundo lugar para Izquierda Progresista de Guerrero (IPG), que de manera oficial representa el diputado Alberto Catalán Bastida, pero que es la fuerza del ex gobernador Ángel Aguirre Rivero, quien renunció al partido hace seis años, poco después de los hechos en Iguala, donde asesinaron a tres normalistas de Ayotzinapa y desaparecieron a otros 43, pero eso no mermó su intervención en el PRD.

 

El tercer lugar es de Alternativa Democrática Guerrerense (ADG), es decir, lo que queda del grupo del ex diputado Armando Chavarría Barrera, asesinado en 2009, que ahora coordinan Carlos Reyes Torres, Celestino Cesáreo Guzmán y Ricardo Barrientos Ríos.

 

Esta corriente mantuvo por nueve años el control del partido, con mayoría en el máximo órgano interno, la presidencia del CEE, y la mayoría de alcaldías y otros cargos de representación popular.

 

El cuarto sitio es para Democrática Social (DS), la corriente que dirige el ex diputado Raymundo García Gutiérrez; le siguen la corriente Movimiento Alternativo Social (MAS), que coordina el diputado Bernardo Ortega Jiménez, y la Unidad Izquierda Guerrerense (UIG) de Víctor Aguirre Alcaide, actual regidor del Cabildo de Acapulco.

 

Estos seis grupos representan las corrientes internas más grandes del partido.

 

Por la posición se pensaría que NM es la que dirigirá el timón del Consejo Estatal y que en automático tendrá la dirigencia del partido, porque con los órganos de dirección en las manos deviene en el control de los acuerdos en tiempos de elecciones, pero aún le falta fuerza. Todavía está pendiente cómo se aliarán las corrientes.

 

Derivado de una consulta hecha a miembros de las corrientes internas se trazaron algunos escenarios. Si NM se alía con MAS y UIG, quienes mantiene una alianza natural desde que el partido redujo su fuerza en la pasada elección, amarran la presidencia y secretaría del CEE, que por las recientes reformas estatutarias, está integrada por siete secretarías. Pero esto sólo si IPG no concreta acuerdos con ADG y DS. Estas tres corrientes aplanan a NM y sus posibles aliados.

 

El líder de una corriente del partido que pidió reservar su nombre, vio que, en realidad, el IPG o el ex gobernador Ángel Aguirre tiene un amplio margen de maniobra con esa segunda posición que le concede su número de simpatizantes, entonces podría pactar con cualquiera de los bloques, porque su interés no es el PRD, pero sí representa su instrumento.

 

Puede negociar, planteó el militante, ya sea con Velázquez Aguirre o con Reyes Torres, quienes aspiran a la candidatura a gobernador, da lo mismo, con el compromiso de apoyarlos, para que Bastida Catalán quede al frente del partido y gane más espacios.

 

Lo último que se supone por miembros de PRD es que Bastida Catalán ha llegado al cabildeo de las corrientes con ciertas ínfulas, pero lo cierto es que nada está definido aún. Además de ser la carta del ex gobernador para el proceso interno, este diputado se promociona con grandes espectaculares colgados en distintos puntos de la capital, porque, dicen sus compañeros de partido, intenta ser el candidato a la alcaldía de Chilpancingo.

 

Pero el interés de Aguirre Rivero, contó el dirigente de una de las corrientes perredistas, no son los candidatos del PRD y su trayectoria, sino fraguar una alianza que trascienda al propio partido. Ellos, Evodio y Carlos, dijo, podrían fungir sólo como una moneda de cambio para una negociación más amplia.

 

 

Fotografía: Carlos Carbajal

Se supo que el ex gobernador busca concretar una amplia alianza con el PRI, partido que fue su instituto político hasta antes de que le negaran la candidatura a gobernador en la elección de 2011 –razón por la que se fue al PRD–, donde siempre conservó a sus aliados, como Mario Moreno Arcos, actual secretario de Desarrollo Social en Guerrero y quien podría ser el candidato del PRI para la siguiente elección y, obvio, es a quien impulsa.

Aguirre Rivero desde 2011 ha mantenido un pie en cada partido.

Cuando se fue al PRD se llevó con él a varios priístas, quienes en el periodo que correspondió a su gobierno fueron servidores públicos, después volvieron al partido de insignia tricolor.

 

Moreno Arcos siempre se mantuvo en el PRI, aunque en lo público y en lo privado reconoció su simpatía por Aguirre Rivero.

 

La alianza con el PRI es una idea que han contemplado otros perredistas. El diputado Bernardo Ortega Jiménez declaró a la agencia de noticias local SNI que está de acuerdo a una alianza con todos los partidos, “menos con Morena”. Es decir, esto incluye al PRI.

 

El comentario lo hizo en el contexto del planteamiento que hizo el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, de una posible alianza con el PRD.

 

El PRD ya ha hecho alianzas con otros partidos que contradicen sus orígenes o posiciones ideológicas, como el que pactó con el PAN la pasada elección presidencial del 2018.

 

A estas alturas, la alianza con el PRI parece no significarles ningún conflicto cuando se trata de hacerle pelea a Morena, un partido que está lleno de ex perredistas y en el que Andrés Manuel López Obrador amparó la candidatura que la llevó a la presidencia de la República.

 

 

Fotografía: José Luis de la Cruz

Velázquez Aguirre y Reyes Torres: meses de promoción

Reyes Torres apareció hasta hace unos días en publicidad o contenidos de promoción de las redes sociales hablando sobre su trayectoria, lo que comenzó con la justificación de que realiza un diagnóstico sobre los problemas en el estado, y para eso debía hacer una consulta directa a los militantes de su partido. El anuncio de ese supuesto diagnostico lo citó la prensa como argumento de un acto público que él mismo encabezó a principios de junio del 2019, que se entiende fue el destape de sus aspiraciones de ser candidato.

 

En la página de Facebook a su nombre, pero que ya no es fácil de ubicar (https://www.facebook.com/watch/carlosreyesgro/), hay videos de hace más de un año con elementos propagandístico, en los que utiliza una frase a manera de eslogan proselitista: “Guerrero necesita un plan”.

 

En Internet también se puede consultar la historia de este político, por lo que ha documentado la prensa alrededor de sus funciones como dirigente estatal del partido, diputado local en dos ocasiones y alcalde de La Unión, municipio de donde es originario. Los dos últimos cargos también los ha ocupado su hermano Crescencio Reyes Torres con el mismo partido y, al parecer, por la posición de Carlos.

 

Hay un antecedente alrededor de este perredista que documentó agencia Proceso y es sobre la difusión de un video donde supuestamente aparece Servando Gómez Martínez, a quien identifican como líder del grupo criminal y apodan La Tuta, donde señala a los hermanos Reyes Torres de apoyar a dos grupos criminales, uno regional, es decir con influencia en la Costa Grande de Guerrero, y a otro con alcance en distintos puntos del país. Esta información fue noticia hace varios años que, los hermanos rechazaron, pero quedó registrada.

 

Velázquez Aguirre se hizo presente en noticias recientes por el impulso de un programa de productos agrícolas y comestibles a menor precio junto a su esposa, la diputada perredista Perla Edith Martínez Ríos. Ella como la mayoría de los diputados de Guerrero, cualquiera que sea su partido, se promocionan en el contexto de la pandemia por la Covid-19 con recursos que se repartieron los legisladores del fondo de austeridad anunciado al principio de esta legislatura, de acuerdo con una nota del periódico El Sur en su edición del jueves.

 

Con el esquema de Tienditas Ahorradoras es que Velázquez Aguirre y su esposa recorren el estado, porque la supuesta iniciativa ciudadana sin fines políticos ofrece precios bajos en productos básicos, como huevos, en esta contingencia. En una búsqueda rápida en Internet se puede ubicar información de sus recorridos.

 

El perredista se desempeñó antes como diputado federal y local, y secretario general de su partido. Su último cargo público fue el de presidente municipal da Acapulco (2015-2018). Todos estos cargos los sumó conforme ha extendido sus tentáculos en el partido.

 

Veláquez Aguirre está lejos de distinguirse por uno de los mejores servidores públicos. De hecho, al concluir su periodo como alcalde del puerto más importante del estado, se supo que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó inconsistencias en su periodo, sobre todo de la cuenta pública del ejercicio del 2017. Fue buscado por agentes de investigación para ser detenido, por lo que tramitó un amparo.

 

Concluyó su administración también con el señalamiento de un faltante de 342 armas de cargo en la Secretaría de Seguridad Pública municipal. La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) lo emplazó para la entrega de ese armamento.

 

Con este dato es importante mencionar que al cierre de su gobierno los elementos policiacos municipales fueron desarmados y revisados por la Marina, institución que tomó el control de la seguridad del puerto, porque se investigaba una supuesta infiltración de grupos criminales en la Secretaría de Seguridad Pública municipal.

 

Evodio Velázquez, en una llamada por teléfono, comentó que los perredistas han hablado de la posibilidad de aliarse con el PRI, pero aún no se discute en los órganos de dirección del PRD, porque no son los tiempos y están ocupados en su proceso interno.

 

Pero como líder de una corriente, mencionó, su posición oficial sobre el tema es consultar a la militancia. Es un hecho que las alianzas las decide el CE, órgano que manejan las seis corrientes internas cupulares, donde está su grupo político.

 

En la entrevista telefónica no escapó a dar su opinión sobre cómo ve a su partido en el proceso electoral que de manera oficial arranca en septiembre próximo, y le auguró un “protagonismo amplio”, con estructura sólida y dispuesto a “abrir los brazos de manera responsable”, porque también “ha aprendido de sus errores”.

 

Sobre la alianzas, sin aceptar algún acuerdo, consideró que las “ideologías han sido generadoras de grandes confusiones”.

 

Entonces, para 2021, la alianza menos probable será el escenario posible.

 

 

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